Flan Casero de Vainilla: Cremoso, Fácil y con un Sabor Inolvidable

El flan casero de vainilla es uno de los postres más tradicionales y queridos en muchos hogares. Su textura suave, su delicioso caramelo y su delicado aroma a vainilla lo convierten en una receta perfecta para cualquier ocasión.

Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, podrás disfrutar de un postre que gusta tanto a niños como a adultos.

¿Por qué hacer flan casero?

Prepararlo en casa tiene muchas ventajas:

Es mucho más natural que los flanes comerciales.
Solo necesitas ingredientes básicos.
Tiene una textura mucho más cremosa.
Se puede preparar con antelación.
Es perfecto para reuniones familiares o celebraciones.
Ingredientes
Para el caramelo
150 g de azúcar.
3 cucharadas de agua.
Para el flan
1 litro de leche entera.
6 huevos grandes.
180 g de azúcar.
1 cucharada de extracto de vainilla.
La piel de un limón (opcional).
Cómo preparar el caramelo

Coloca el azúcar y el agua en una sartén.

Cocina a fuego medio sin remover hasta que el azúcar adquiera un color dorado intenso.

Vierte inmediatamente el caramelo en el molde, cubriendo bien el fondo y parte de los laterales.

Reserva.

Preparación del flan

Calienta la leche junto con la vainilla y la piel de limón sin dejar que hierva.

Mientras tanto, bate ligeramente los huevos con el azúcar hasta que ambos ingredientes se integren.

Retira la piel de limón de la leche y agrégala poco a poco a la mezcla de huevos, removiendo constantemente para evitar que estos se cocinen.

Pasa la mezcla por un colador fino para conseguir un flan mucho más suave.

Vierte la preparación sobre el molde caramelizado.

Cocción al baño María

Coloca el molde dentro de una bandeja con agua caliente.

Hornea a 170 °C durante 55 a 65 minutos.

Para comprobar si está listo, introduce un cuchillo en el centro. Si sale limpio, el flan ya está cocido.

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