¿Alguna vez te has preguntado por qué el arroz que sirven en los hoteles y restaurantes siempre queda blanco, brillante, suelto y con una textura perfecta? Aunque muchas personas creen que el secreto está en el tipo de arroz, la realidad es que la diferencia está en la técnica de cocción y en un pequeño detalle que muchos pasan por alto.
Si siempre terminas con un arroz pegajoso, demasiado seco o pasado de cocción, esta receta te enseñará el método que utilizan muchos chefs para conseguir un arroz perfecto en cada preparación.
¿Cuál es el verdadero secreto?
El error más común es cocinar el arroz únicamente con agua. En muchas cocinas profesionales se añade una pequeña cantidad de aceite o mantequilla, además de sal, para mejorar la textura y evitar que los granos se peguen entre sí.
Además, lavar correctamente el arroz antes de cocinarlo elimina el exceso de almidón y ayuda a obtener un resultado mucho más suelto.
Ingredientes
2 tazas de arroz blanco de grano largo
2½ tazas de agua caliente
1 cucharada de mantequilla o aceite vegetal
1 cucharadita de sal
Opcional: 1 hoja de laurel o un diente de ajo para dar más aroma
Preparación Paso a Paso
1. Lava el arroz
Coloca el arroz en un recipiente y enjuágalo varias veces hasta que el agua salga casi transparente.
Este paso elimina el exceso de almidón y evita que el arroz quede pegajoso.
2. Calienta la grasa
En una olla o arrocera añade la mantequilla o el aceite.
Cuando esté caliente, incorpora el arroz escurrido y sofríelo durante 2 o 3 minutos, removiendo constantemente.
Este paso ayuda a sellar los granos y mejora su textura.
3. Agrega el agua
Vierte el agua caliente sobre el arroz.
Añade la sal y, si lo deseas, una hoja de laurel o un diente de ajo para aportar un aroma suave.
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