Mezcla la sal gruesa con el aceite de oliva y el aceite esencial.
Masajea suavemente tus pies o manos con la mezcla.
La fricción y el calor ayudarán a aumentar el flujo sanguíneo, lo que puede disminuir el dolor articular.
Consideraciones importantes antes de usar sal para tratamiento de dolores
Aunque la sal puede ofrecer alivio en ciertas condiciones, su uso debe hacerse con precaución:
Evita tragar sal en grandes cantidades. La ingesta oral de sal no tiene base científica que respalde su efectividad para aliviar el dolor y puede ser peligrosa para la salud.
Personas con hipertensión o enfermedades renales: no deben usar baños de sal o compresas sin consultar a un médico.
No apply sal en heridas abiertas, ya que puede causar ardor y empeorar la lesión.
Recuerda mantenerte hidratado: si decides utilizar baños de sal, es recomendable beber agua antes y después de la actividad.
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