Dos cucharadas en la mañana y adiós dolores con cuidados naturales

Llena tu bañera con agua caliente.
Agrega la taza de sales de Epsom al agua.
Sumerge tus piernas o tu cuerpo durante 20 minutos.
El magnesio se absorberá a través de la piel, ayudando a relajar tus músculos y reducir la inflamación. Puedes realizar este baño tres veces por semana para obtener mejores resultados.

Compresa de agua salada para dolores localizados
Si sufres de dolores localizados como en las rodillas o el cuello, una compresa de agua salada puede ser muy útil. Para ello, necesitarás:

1 cucharada de sal marina
1 litro de agua caliente
Instrucciones:

Disolver la sal marina en el litro de agua caliente.
Sumerge una toalla en la mezcla y exprime el exceso de agua.
Aplícala en la zona dolorida y cúbrela con un paño seco durante 15 minutos.
La sal actuará para extraer el líquido inflamatorio y aliviar el dolore.

Exfoliante analgésico para pies y manos
Un exfoliante casero puede ser una opción ideal para aquellos que sufren de artritis en las manos o pies. Para ello, necesitarás:

1/2 taza de sal gruesa
1/4 de taza de aceite de oliva
10 gotas de aceite esencial de romero
Instrucciones:

⏬️⏬️ continúa en la página siguiente ⏬️⏬️

Para ver las instrucciones de cocina completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIRLO con sus amigos en Facebook.